martes, 27 de septiembre de 2011

Política

17 de octubre de 1945

Lealtad, respeto y Perón.

Cada vez que se escucha a la gente decir: “Día de la Lealtad”, remite a aquel 17 de octubre de 1945 cuando los movimientos sindicalistas y obreros se alzaron contra el gobierno de turno para que liberaran a Perón  y lo restituyeran en su cargo. Ese día, memorable para algunos y sombrío para otros, surgió el peronismo como movimiento político.   

Pero, ¿Por qué las masas obreras expresaban y expresan, actualmente, tanto respeto y lealtad hacia la figura de Juan Domingo Perón? Es un cuestionamiento que muchos se pueden realizar ya que es un momento de la historia Argentina que quedará para siempre instaurado en la memoria de las personas simplemente por ser el suceso que impulsó a la clase obrera a formar parte de la política.

La movilización realizada en Berisso y Ensenada dejó como resultado la liberación de Perón y la incorporación de la clase obrera a la vida política del país con aspiración a ser reconocida como uno de los factores de poder. Además, surgió una nueva fuerza política alrededor de Perón, así como también la antinomia peronismo-antiperonismo, la cual estaría presente durante años en el país.

Gracias al apoyo recibido por parte de la gente, Perón se convirtió en el candidato del Partido Laborista para las elecciones presidenciales de 1946, llevando como vicepresidente al radical Hortensio Quijano y teniendo como apoyo principal al gobierno militar, a los sindicatos de la CGT y grupos yrigoyenistas como la FORJA y la U.C.R, quienes lo ayudaron a obtener una victoria del 56% ante la Unión Democrática.

Muchos sectores, en especial la oligarquía, no estuvieron de acuerdo con estos resultados ya que no compartían los mismos ideales que el presidente en cuanto a darle tantas atribuciones y derechos a la clase obrera, lo que conllevaría a que los grupos poderosos no obtuviesen los mismos beneficios que tenían hasta ese momento.

Sin embargo, hay que atribuirle a Perón muchos logros que cambiaron al país para siempre, como el voto femenino. Es cierto que la propulsora de esto fue Eva Duarte de Perón, pero si no hubiese contado con el apoyo del presidente, y a la vez su marido, hoy las mujeres, quizás, no tendrían la posibilidad de expresarse libremente y de poder participar en la vida política, por lo que, tal vez, no podríamos decir que nos gobierna una presidente mujer.

Más allá de las diferencias ideológicas, sociales y políticas, hoy se puede decir que tenemos el país que construimos, con sus altas y bajas. Quizás no todos hayan estado de acuerdo con el accionar de los políticos que gobernaron a lo largo de los años, pero si hay que reconocer que uno de los máximos estandartes de la política Argentina fue el General Perón quién logró el respeto de la gente gracias a su accionar con los que más lo necesitaban.

Por María Victoria Chila.

martes, 20 de septiembre de 2011

Reforma Universitaria




La historia se repite.

1918 fue un año de grandes cambios para la educación en Argentina porque los estudiantes de la Universidad de Córdoba se alzaron contra el gobierno para pedir reformas en las universidades del país. Gracias a ellos, hoy en día los alumnos y docentes cuentan con algunos beneficios que no todos los países de América Latina pueden llamarse “dichosos de tener”.

La Iglesia era el mayor exponente de censura en la educación ya que ellos determinaban los programas que se debían seguir en las clases, logrando el ocultamiento de teorías científicas y consiguiendo la dominación del alumnado a través de duras disciplinas y culto extremo a las tradiciones arcaicas.

El desacuerdo de los jóvenes con estas rígidas medidas fue el principal disparador para adoptar un espíritu democrático y animarse a crear un Centro de Estudiantes desde donde se impulsaron huelgas, manifestaciones y petitorios de adhesión contra los modelos educativos de la época.

Ante una huelga general de estudiantes, la policía reprimió y las autoridades clausuraron la Universidad, acto que luego fue revocado por el Presidente Hipólito de Irigoyen designando como delegado al Dr. José Matienzo quien impulsó la reforma de los estatutos haciendo realidad los más destacados reclamos de los jóvenes reformistas.

Hoy en día, el país argentino puede gozar de la docencia libre, de cátedras paralelas para que los estudiantes puedan optar libremente entre distintos enfoques, de concursos públicos para que cualquier profesor pueda dictar clases, de periodicidad de las cátedras y de la extensión universitaria. Pero no todos los países democráticos pueden decir lo mismo, y Chile es un claro ejemplo de eso.

“Su hoy es nuestro ayer” resulta una frase exacta para explicar que es lo que está sucediendo en el país hermano, quien no cuenta con los requisitos fundamentales para que toda la población pueda acceder a la educación que por derecho propio le corresponde.

Casi cien años después, la historia se repite. Los estudiantes se alzan contra gobiernos que no aceptan el progreso y que pareciera que no quieren que los jóvenes abran la mente hacia nuevas visiones del mundo. Ahora, lo único que resta preguntar es si “los poderosos” realmente creen que así como las cosas fluyen el país está bien o si temen que “la juventud rebelde” se imponga ante ellos creando una fuerza más grande.

 Por María Victoria Chila.

martes, 13 de septiembre de 2011

Periodismo


La noticia es ficción

La eterna lucha por atraer a la audiencia.

Economía, política, policiales son temas que incumben a toda la sociedad pero muchas veces no son del todo apreciadas por el público consumidor de información, simplemente porque no presentan ese “toque” de color que la gente espera al leer una nota.

Hace unos años, cada medio poseía una definición particular de lo que era una noticia dependiendo del momento en que se emitía, pero, en la actualidad se ha roto con lo que antes era hecho, acontecimiento y suceso porque no satisfacen a los consumidores.

¿Cuál es, entonces, el objetivo que debe plantearse el periodista a la hora de redactar? Es simple: atrapar la atención de la audiencia, y para lograrlo debe ficcionalizar la realidad, sin importar cuán interesante es o no la noticia, ya que en el caso de que no lo sea, el redactor puede hacerla atractiva.

“Adornar la noticia” significa venderla a un público. No siempre, el medio es el interesado en que esto se produzca sino que hay otros “postulantes” que tratan de acercase a la prensa para poder promocionar lo que a ellos les conviene. Esto se da a través de operaciones de prensa.

Hay tres modos de influir sobre el periodismo: por un lado, la publicidad, es decir, el poder económico que cada anunciante ejerce  sobre la prensa de algún modo, y por otro lado, el intento de seducción mediante invitaciones, charlas, explicaciones, convirtiéndose en fuente a cambio de un mejor trato. Por último, el soborno.

Éste es el que trae más controversias en el medio ya que el periodista debe forzar la realidad para trasmitir una determinada información, y en algún momento se hace evidente la contradicción entre lo que uno hace y lo que es verdad. El límite lo pone el medio y el que escribe, determinados por sus necesidades y convicciones: “hasta donde llega la transa, y de ese punto no pasa”.

No es algo nuevo que a la hora de dar las noticias los valores queden relegados ante la deshonestidad y la ambición, ya sea porque el medio o los anunciantes prefieren vender algo que no existe o distorsionar una parte de la información para conseguir beneficios económicos y sociales.

A pesar de que se repita una y otra vez: “La última palabra siempre la tienen los de arriba”, el público es quien tendrá el discurso final sobre el modo de relatar las noticias ya que todas las estrategias comunicativas que emplean los medios son para y por la audiencia. Lo único que resta esperar es si “los de arriba” aceptan estas reglas de juego que ellos mismos  impusieron.

Por María Victoria Chila

jueves, 8 de septiembre de 2011

Economía

Nuevo piso de $2300

Un aumento para poder vivir.

Luego de muchas idas y vueltas, los empresarios y los sindicatos acordaron subir, a partir del próximo mes, el salario mínimo un 25%. Este ajuste es un intermedio entre lo que ofrecían las compañías y lo que reclamaba la CGT.

El aumentó se registró para hacerle frente a la crisis económica que se está dando en el país y el mundo, y así poder sostener la reactivación económica, sobre la base de ampliar la capacidad de demanda de los sectores populares, según explicó Hugo Yasky, secretario general de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA).

Asimismo, se reconoció que el nuevo piso que se acordó no se determinó en base a las cifras dadas por el INDEC ya que la inflación anual estimada por los analistas privados triplica la que mide la institución estatal. Por esta razón, el mismo sector sindical plantea que “ellos reclaman en función del changuito del supermercado”.

La victoria celebrada por los involucrados en la negociación es que el incremento será en un solo pago y no por etapas, como siempre ocurrió en la Argentina, y que además, aumentarán las asignaciones universales por hijo.

Sin embargo, esta suba es marginal porque el salario mínimo, como marca la legislación laboral, no incluye a actividades con sueldos bajos ya que cuentan con regímenes especiales, como el personal doméstico y el trabajo rural, por lo que menos de 500.000 trabajadores podrán resultar beneficiados por esta medida y no tendrán que reabrir ninguna paritaria porque todos los convenios están por encima de ese número.

También, como el salario mínimo se determina una vez concluidas la mayoría de las paritarias del año, el porcentaje que se acordó podrá ser utilizado como piso de las del 2012 ya que uno de los planes del Gobierno es que las subas salariales se desaceleren como parte de una política antiinflacionaria a implementar luego de las elecciones.

Algunos sindicalistas consideran “histórico” el aumento y afirman que el salario “sigue siendo competido en la región”, así como también “el más alto de América latina”. Lo único que resta esperar, es si este incremento del salario será suficiente para que las familias  puedan costear el elevado precio que sale hoy vivir en la Argentina.


Por María Victoria Chila